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El Corazón

Mat. 22:37

Introducción.

            A. El corazón incluye el intelecto, la voluntad, las emociones y la conciencia.

            B. Debemos amar a Dios con todo el corazón: entender y creer la palabra de Dios; estar dispuestos a hacer la voluntad de Dios; regocijarnos en el perdón y bendiciones de Dios; tener conciencia limpia.

 

I. El Intelecto.

            A. Con el corazón pensamos.

                        1. Mat. 15:19, “Porque del corazón provienen malos pensamientos”.

                        2. Muchos textos hablan de la relación entre los pensamientos y las acciones:

                                    — Prov. 4:23, “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él emana la vida (de él brotan los manantiales de la vida)”.

                                    Hech. 8:20, “pensaste que podías obtener el don de Dios con dinero”.

                                   Hech. 26:9, “Pues yo, a la verdad, había pensado que debía hacer muchas cosas contra el nombre de Jesús de Nazaret”.

                                    — Prov. 23:7, “como piensa dentro de sí, así es”.

                        3. Si uno se equivoca en sus pensamientos, desde luego, se equivocará también en sus acciones.

                                    — 2 Reyes 5:11, “Naamán se enfureció y se fue diciendo: –He aquí, yo pensaba que seguramente Él saldría, que puesto de pie invocaría el nombre de Jehová su Dios, y que moviendo su mano sobre el lugar, sanaría la parte leprosa”.

                                    — Muchos imitan a Naamán, pues tienen sus propios pensamientos sobre la salvación.

                                    — En el Día Final dirán, “Pero, Señor, yo pensaba …” pero no será como pensaban.

                        4. Isa. 55:8, “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son mis caminos, dice Jehová”

            B. Con el corazón razonamos.

                        1. Mar. 2:8, “¿Por qué razonáis así en vuestros corazones?”

                        2. “Razonar” quiere decir ordenar ideas en la mente para llegar a una conclusión correcta.

                        3. Isa.1:18, Dios ha dotado al hombre con la facultad mental para razonar y le invita a usarla:  “Venid, pues, dice Jehová; y razonemos juntos”. 

                        4. Mat. 9:2-6, Jesús quería que la gente razonara, que fueran razonables.

                                    — No querían razonar porque no querían saber la verdad. Sólo querían oponerse a Cristo. Mat. 21:23-27.

                                    — Por eso, rechazaron toda la evidencia, las señales hechas por Jesús, Jn. 20:30, 31, como también sus argumentos lógicos y razonables, Jn. 5:21-35.

                        5. Algunos no quieren razonar bíblicamente sobre el plan de salvación, el culto de la iglesia, etc., porque si aceptan la verdad tienen que dejar sus prácticas religiosas que no son bíblicas.

                        6. Algunos no quieren razonar bíblicamente sobre el matrimonio, el repudio y segundas nupcias, porque si aceptan la verdad, tienen que dejar cónyuges que no son legítimos. Como Juan dijo a Herodes, “No te es lícito tenerla”.

                        7. Algunos no quieren razonar bíblicamente por causa del prejuicio (prejuzgar, llegar a conclusiones erróneas por no haber pensado y razonado lógica y cuidadosamente).

                                    — Una causa común de esto es el no usar bien la Escritura, 2 Tim. 2:15.

                                    — O peor aun, por estar torciendo la Escritura para probar su argumento, 2 Ped. 3:16.

                        8. Muchos maridos y esposas son llevados por sus caprichos y actitudes carnales y no razonan.

                        9. En lugar de razonar con lógica y toda honestidad muchos prefieren “razonar” solamente con las emociones.

                                    — Jacob y el saco de José (¿dónde estaba el cuerpo?)

                                    — Las “experiencias” de los que hablan de milagros y de hablar en lenguas.

                                    — La alegría excesiva o la aflicción excesiva obran en contra del razonamiento claro y lógico.

                        10. Salmo 32:9, “No seáis sin entendimiento, como el caballo, o como el mulo, cuya boca ha de ser frenada con rienda y freno; de otro modo, no se acercan a ti.”

            C. Con el corazón entendemos. Mat. 13:15, “con el corazón entiendan”. . Mar. 12:33, “amarle con… todo el entendimiento”

            1. Para servir a Dios de manera aceptable es indispensable que entendamos su voluntad.

            2. Debemos aceptar que es posible entender la voluntad del Señor. Jn. 8:32; Efes. 5:17.

                        3. Dios es justo con el hombre. No nos ha entregado enseñanzas, mandamientos, y prohibiciones que no se puedan entender.

                        4. Heb. 8:10, ““Pondré mis leyes en la mente de ellos y en sus corazones las inscribiré”.

            5. Muchos dicen que no podemos entender la Biblia de la misma manera, pero si no la entendemos de la misma manera, entonces algunos o todos simplemente no la entienden, porque no es posible entenderla de diversas maneras.

                        — Muchas veces el problema no es por causa de la falta de entendimiento.

                       — Por ejemplo, al leer Mat. 19:9 ó Hechos 2:38 muchos simplemente no aceptan lo que el texto dice explícitamente.

                       — Aunque lo lean, palabra por palabra, dicen, “Pero no lo entiendo así”. Quieren “entenderlo” de otro modo. Tal actitud es sumamente peligrosa.

                        6. Jesús exhortó a sus apóstoles y a los judíos por no entender cuando deberían haber entendido. Mat.15:16; 16:9; Jn. 8:43, “¿Por qué no entendéis lo que digo? Porque no podéis oír mi palabra”. V, 37, “mi palabra no tiene cabida en vosotros”.

                        7. 2 Tim. 2:7, “Considera bien lo que digo, pues el Señor te dará entendimiento en todo”.

                        8. El cristiano necesita este entendimiento que el Señor nos da para los asuntos de la iglesia, del hogar, y de todo aspecto de la vida diaria.

                        9. Salmo 119:100, “Entiendo más que los ancianos, porque tus preceptos he guardado… 104 De tus preceptos recibo entendimiento”.

                                    — Entre más uno obedezca y siga la enseñanza del Señor más entendimiento tendrá.

                                    — Mat. 13:11, “a vosotros se os ha concedido conocer los misterios del reino de los cielos, pero a ellos no se les ha concedido.. 12 Porque a cualquiera que tiene, se le dará {más,} y tendrá en abundancia”. ¿Por qué? ¿Hacía acepción de personas? No. El dice esto a los que estaban aceptando su enseñanza. Tendrían más entendimiento porque de acuerdo a su capacidad para entender aceptaban y aprovechaban la enseñanza de Jesús.

            D. Con el corazón creemos. Rom. 10:10, “con el corazón se cree para justicia”.

                        1. Pero Rom. 10:17 dice, “la fe por el oír la palabra de Dios”. Por eso, es imposible creer con el corazón si no oye la palabra de Dios.

                        2. Para tener una fe fuerte es necesario “Que la palabra de Cristo habite en abundancia en vosotros”. Col. 3:16.

                        3. Salmo119:11, “En mi corazón he atesorado tu palabra, para no pecar contra ti”.

                        4. Hech. 8:37, “Y Felipe dijo: Si crees con todo tu corazón, puedes. Respondió él y dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios”.

 

II. La Voluntad.

            A. Con el corazón proponemos (decidimos, determinamos). 2 Cor. 9:7, “Cada uno dé como propuso en su corazón”. Heb. 4:12, la palabra de Dios puede discernir “discernir los pensamientos y las intenciones del corazón.”

                        1. Esdras 7:10, “Esdras había preparado su corazón para escudriñar la ley de Jehová y para cumplirla, a fin de enseñar a Israel los estatutos y los decretos”.

                        2. Sal. 17:3, “me he propuesto que mi boca no peque”.

                        3. Daniel 1:8, “Se propuso Daniel en su corazón no contaminarse con los manjares del rey ni con el vino que él bebía”.

                        4. Hech. 11:23, “animaba a todos para que con corazón firme permanecieran fieles al Señor”

                        5. Hech. 11:29, “Entonces los discípulos, cada uno conforme a lo que tenía, determinaron enviar una ofrenda para ministrar a los hermanos que habitaban en Judea”.

            B. Muchos textos enfatizan la importancia de estar dispuestos a hacer la voluntad del Señor con todo corazón.

                        1. Ex. 35:5, “Todo hombre de corazón generoso traiga una ofrenda para Jehová”.

                        2.1 Crón. 28:9, “Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele de todo corazón y con ánimo dispuesto”.

                        3. Rom. 1:15, “Así que, en cuanto a mí, pronto estoy para anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma”.

                        4. 2 Cor. 8:12, “Porque si hay buena voluntad, se acepta según lo que se tiene, no según lo que no se tiene”.

                        5. 1 Tim. 6:18, “que sean generosos y dispuestos a compartir”.

                        6. 1 Ped. 5:2, “Apacentad el rebaño de Dios que está a vuestro cargo, cuidándolo no por la fuerza, sino de buena voluntad”.

                        7. Vea el contraste en Mal. 1:10, 13, “Oh, si hubiera entre vosotros quien cerrara las puertas para que no encendierais mi altar en vano!… “Además, habéis dicho: ‘¡Oh, qué fatigoso!’”.

            C. Con el corazón obedecemos al Señor. Rom. 6:17, “habéis obedecido de corazón a aquella forma de enseñanza a la cual os habéis entregado”.

                        1. Josué 14:9, (Moisés a Caleb), “la tierra que ha pisado tu pie será herencia tuya y de tus hijos para siempre, porque has seguido plenamente al Señor mi Dios.”

                        2. Sant. 4:8, “vosotros de doble ánimo, purificad vuestros corazones”.

                        3. Deut. 26:16, “El Señor tu Dios te manda hoy que cumplas estos estatutos y ordenanzas. Cuidarás, pues, de cumplirlos con todo tu corazón y con toda tu alma”.

                        4. 1 Reyes 2:4, “Si tus hijos guardan su camino, andando delante de mí con fidelidad, con todo su corazón y con toda su alma, no te faltará hombre sobre el trono de Israel.”

                        5. 1 Reyes 8:23, “Tú guardas el pacto y la misericordia para con tus siervos que caminan delante de ti con todo su corazón”.  (Salomón, dedicación del templo).

                        6. 1 Reyes 14:8, “arranqué el reino de la casa de David y te lo di a ti (Jeroboam), pero tú no has sido como mi siervo David, que guardó mis mandamientos y me siguió de todo corazón, para hacer sólo lo que era recto a mis ojos”.

                        7. 2 Reyes 10:31, “Pero Jehú no se cuidó de andar en la ley del Señor, Dios de Israel, con todo su corazón, ni se apartó de los pecados con que Jeroboam hizo pecar a Israel”.

                        8. 2 Reyes 23:3, “Después el rey (Josías) se puso en pie junto a la columna e hizo pacto delante del Señor de andar en pos del Señor y de guardar sus mandamientos, sus testimonios y sus estatutos con todo su corazón y con toda {su} alma, para cumplir las palabras de este pacto escritas en este libro. Y todo el pueblo confirmó el pacto”.

                        9. 2 Crón. 15:12, 15, “hicieron pacto para buscar al Señor, Dios de sus padres, con todo su corazón y con toda su alma”. (Asa).

                        10. 2 Crón. 22:9, “Josafat, que buscó al Señor con todo su corazón”.

                        11. 2 Crón. 31:21, “Y toda obra que emprendió (Ezequías) en el servicio de la casa de Dios por ley y por mandamiento, buscando a su Dios, lo hizo con todo su corazón y prosperó”.

                        12. Esdras 7:10, “Esdras había preparado su corazón para escudriñar la ley de Jehová y para cumplirla”.

 

III. Las Emociones.

            A. Con el corazón deseamos. 1 Ped. 2:1-3; Rom. 10:1; Fil. 1:23.

                        1. La mayoría de la gente desea las cosas del mundo con todo el corazón, 1 Jn. 2:16.

                        2. Muchos no aman la verdad (2 Tes. 2:10) sino que desean oír falsa doctrina y fábulas, 2 Tim. 4:3, 4; Isa. 30:9, 10.

            B. Con el corazón debemos aborrecer todo lo malo, Rom.12:9; Sal. 119:128, incluyendo falsa doctrina, Apoc. 2:6, 15. Pero el aborrecer al hermano es homicidio, 1 Jn. 3:15.

            C. Jn. 14:1, “No se turbe vuestro corazón”. El Señor no quiere que estemos angustiados.

            D. Por el contrario quiere que nos regocijemos. Sofonías 3:14, “Alégrate y regocíjate de todo corazón, hija de Jerusalén”. Fil. 4:4, “Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez {lo} diré: Regocijaos!”

             E. Sobre todo debemos amar a Dios con todo el corazón, Mat. 22.37.

 

IV. La Conciencia. 1 Jn. 3:21, “si nuestro corazón no nos condena, confianza tenemos delante de Dios”.

            A. Hech. 24:16.

            B. Rom. 14:23

            C. 2 Cor. 1:12

            D. Heb.13:18

 

Conclusión.

            A. Debemos buscar a Dios con todo el corazón. Jer.29:13, “Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis con todo vuestro corazón”.

            B. El corazón tiene que ser convertido.

                         — Hech. 8:21, “tu corazón no es recto delante de Dios”. ¿Qué tal el corazón nuestro?

                        — Ezeq. 18:31, “haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo”.

                        — Joel 2:13, “Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos; volved ahora al SEÑOR vuestro Dios”.

                        — Salmo 51:17, “Los sacrificios de Dios son el espíritu contrito; al corazón contrito y humillado, oh Dios, no despreciarás”.

                        — Sant. 4:8, “purificad vuestros corazones”.

                        — Prov. 23:26, “Dame, hijo mío, tu corazón, y observen tus ojos mis caminos”.

            C. Luego debe confiar en Dios con todo el corazón. Prov.3:5, “Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento”.    

            D. Y alabar a Dios, dándole gracias. Sal. 86:12, “Te alabaré (Te daré gracias), oh Jehová, Dios mío, con todo mi corazón; glorificaré tu nombre para siempre”.

            E. ¿Es recto tu corazón delante de Dios? Si no, debe obedecer de corazón al evangelio, Rom. 6:17.

             

Publicado agosto 16, 2008 por Ricardo Paulo Javier en Devocional

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