La verdad, una parte mía desea pelear, discutir y argumentar; pero hay otra parte que se dobla de la risa con tremendas argumentaciones. Y otra parte más que se sorprende de la capacidad del ser humano para ordenar todo de tal manera que sus posturas puedan ser defendidas y aparentemente inquebrantables. Casi, casi parecen verdades absolutas. Y lo más terrible en todo esto es que para muchas personas todos estos estilos de vida represores son una verdad absoluta.
Ser homosexual no es algo que no se pueda cambiar y tampoco es algo que se deba cambiar. Ser homosexual es una elección para algunos consciente y para otros un poco más automática. Pero es una elección. Del mismo modo ser heterosexual también es una elección, para la mayoría tan automática que lo tildan de natural y también por tener el apoyo de la reproducción…pero la verdad, es que también elegimos ser heterosexuales.
Lo que más lastima del estilo de vida homosexual es la discriminación que se experimenta por la parte de la sociedad miedosa, homofóbica y en su mayoría heterosexual. Pero a la vez, creo que este es un gran regalo de Dios porque de esta manera te ayuda a buscarte a ti mismo, a hacer un trabajo introspectivo, y si tienes suerte a descubrir que eres un ser maravilloso por encima de etiquetas gays o heteros. Eres un ser divino viviendo la más exquisita de las experiencias: tu vida.
El vivir fuera del pecado no es más que una decisión, y el pecado no es más que un estilo de vida lleno de apegos, juicios y prejuicios que nos llevan poco a poco la rigidez mental así como física.
Dios no es un hombre viviendo en algún lugar lejos de aquí. Dios es lo bueno y lo malo, por decirlo de alguna manera. Dios es bisexual. Aunque la verdad es que Dios no tiene género único porque los tiene todos, no tiene sexo porque los tiene todos, no tiene dualidad porque es UNO e indivisible. Dios es el mejor compañero viviendo dentro de nosotros, porque Dios es nosotros y todo ese mundo aparentemente tan ajeno a nosotros, todo, todo es Dios.
No es un gran logro dejar de ser gay así como tampoco sería un gran logro dejar de ser heterosexual, todo es suceptible al cambio. Lo que siempre permanece no necesita defensas ni posee posturas.
La verdad, una parte mía desea pelear, discutir y argumentar; pero hay otra parte que se dobla de la risa con tremendas argumentaciones. Y otra parte más que se sorprende de la capacidad del ser humano para ordenar todo de tal manera que sus posturas puedan ser defendidas y aparentemente inquebrantables. Casi, casi parecen verdades absolutas. Y lo más terrible en todo esto es que para muchas personas todos estos estilos de vida represores son una verdad absoluta.
Ser homosexual no es algo que no se pueda cambiar y tampoco es algo que se deba cambiar. Ser homosexual es una elección para algunos consciente y para otros un poco más automática. Pero es una elección. Del mismo modo ser heterosexual también es una elección, para la mayoría tan automática que lo tildan de natural y también por tener el apoyo de la reproducción…pero la verdad, es que también elegimos ser heterosexuales.
Lo que más lastima del estilo de vida homosexual es la discriminación que se experimenta por la parte de la sociedad miedosa, homofóbica y en su mayoría heterosexual. Pero a la vez, creo que este es un gran regalo de Dios porque de esta manera te ayuda a buscarte a ti mismo, a hacer un trabajo introspectivo, y si tienes suerte a descubrir que eres un ser maravilloso por encima de etiquetas gays o heteros. Eres un ser divino viviendo la más exquisita de las experiencias: tu vida.
El vivir fuera del pecado no es más que una decisión, y el pecado no es más que un estilo de vida lleno de apegos, juicios y prejuicios que nos llevan poco a poco la rigidez mental así como física.
Dios no es un hombre viviendo en algún lugar lejos de aquí. Dios es lo bueno y lo malo, por decirlo de alguna manera. Dios es bisexual. Aunque la verdad es que Dios no tiene género único porque los tiene todos, no tiene sexo porque los tiene todos, no tiene dualidad porque es UNO e indivisible. Dios es el mejor compañero viviendo dentro de nosotros, porque Dios es nosotros y todo ese mundo aparentemente tan ajeno a nosotros, todo, todo es Dios.
No es un gran logro dejar de ser gay así como tampoco sería un gran logro dejar de ser heterosexual, todo es suceptible al cambio. Lo que siempre permanece no necesita defensas ni posee posturas.
Un gusto, escribir en tu blog.
Solamente “interpreten” Levitico 18.22 y 1 Co. 6: 9-11 y diganme si creen que Pablo fue homofobico y que Moises fue discriminador
Alex.
No creo que Pablo sea homofobico. El hombre varonil y que defiende ademas la verdad de Dios, es por eso homofobo?
Saludos